Cuba niega cualquier tipo de diálogo con Estados Unidos, afirma vicecanciller

Cuba niega cualquier tipo de diálogo con Estados Unidos, afirma vicecanciller

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos R. Fernández de Cossío, aseguró que no existe actualmente ningún canal de diálogo —ni de alto nivel ni intermedio— entre La Habana y Washington. En entrevista con La Jornada, el funcionario subrayó que las comunicaciones entre ambos gobiernos se han reducido incluso respecto de años anteriores, cuando se mantenían intercambios periódicos a nivel de altos funcionarios.

Fernández de Cossío, quien participó como representante de Cuba en la primera fase del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, afirmó que una negociación con Estados Unidos es posible siempre que ocurra en condiciones de respeto mutuo y sin afectaciones a la soberanía cubana.

El vicecanciller desmintió versiones que apuntan a supuestos contactos informales entre familiares de figuras relevantes de la isla y autoridades estadounidenses para negociar un proceso de transición en Cuba. Calificó estas versiones como “chismes” y “cortinas de humo” que buscan desviar la atención de la política de presión económica que aplica Washington.

Según indicó, tales rumores pretenden ocultar la responsabilidad del gobierno estadounidense en el agravamiento de la crisis energética cubana, la cual se ha intensificado desde que en 2019 se comenzó a amenazar con sanciones a navieras, aseguradoras, reaseguradoras e incluso a puertos que transportaran combustible a la isla. La medida anunciada el 29 de enero de este año, agregó, amplió la presión al advertir represalias a países que exporten combustible a Cuba.

El diplomático explicó que las restricciones impuestas por Washington afectan directamente la vida cotidiana en Cuba, al complicar el abasto de alimentos, el transporte de agua y el funcionamiento de servicios esenciales como hospitales, ambulancias y centros educativos.

Asimismo, consideró que la política estadounidense implica un mensaje peligroso para el resto del mundo, al atribuirse la capacidad de decidir a qué países terceros se les permite vender sus recursos energéticos. “Eso limita la soberanía de todos”, advirtió.

Consultado sobre si el caso de Gaza representa un antecedente en la acción estadounidense hacia Cuba, señaló que, aunque las dimensiones son distintas, existe un elemento común: la falta de respuesta internacional ante políticas que afectan gravemente a poblaciones enteras.

Fernández de Cossío recordó que Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas y embajadas abiertas, por lo que cualquier diálogo dependería exclusivamente de la voluntad política de ambas partes. Países como el Vaticano u otros que han mediado en el pasado podrían facilitar un acercamiento, dijo, pero “lo esencial es la voluntad del gobierno estadounidense”.

Respecto a la relación con México, descartó que el país esté actuando como intermediario en conversaciones encubiertas. No obstante, destacó el papel de solidaridad y cooperación que mantiene con Cuba.

El vicecanciller atribuyó la persistencia del bloqueo y la presión económica a una postura política arraigada desde hace más de seis décadas en Estados Unidos, orientada —dijo— a castigar a Cuba por haber realizado una revolución. A ello se suma, afirmó, una clase política estadounidense que ha construido carrera y beneficios económicos a partir de la hostilidad hacia la isla.

Reiteró que las medidas de Washington afectan áreas críticas como la alimentación, la salud y los servicios básicos, pero aseguró que no lograrán sus objetivos políticos: “Este país ha resistido 67 años con una revolución socialista concebida para la justicia social”.