Seleccionar página

Regina Martínez hace historia para México en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026

Regina Martínez hace historia para México en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026

La esquiadora mexicana Regina Martínez, de 33 años, escribió este jueves un capítulo histórico para el deporte nacional al convertirse en la primera mujer mexicana en competir oficialmente en la prueba de esquí de fondo dentro de unos Juegos Olímpicos de Invierno. Su debut se dio en la exigente prueba de 10 kilómetros cross‑country, realizada en el Tesero Cross‑Country Stadium de Trentino.

Martínez completó el recorrido en un tiempo aproximado de 34:05.4 minutos, ubicándose en el lugar 108, última posición de la tabla, pero marcando un hito inédito para México.

La competencia fue dominada por las representantes de Suecia: Frida Karlsson, quien ganó el oro con un tiempo de 22:49.2, seguida por Ebba Andersson con 23:35.8, mientras que el bronce fue para la estadounidense Jessie Diggins con 23:38.9. A pesar de la diferencia en tiempos, las medallistas mostraron un gesto de reconocimiento hacia la mexicana al felicitarla al cruzar la meta.

Un sueño construido con sacrificios

La participación de Regina no solo destaca por su resultado deportivo, sino también por su historia de perseverancia. Además de atleta, Regina es doctora en Minnesota, donde combina su trabajo médico con sus entrenamientos. Su proceso olímpico fue autosustentado, costeando viajes, equipo y competencias con recursos propios debido al limitado apoyo hacia deportes invernales en México.

Su camino hacia los Juegos Olímpicos comenzó hace apenas cinco u ocho años —según distintas fuentes— impulsada por el descubrimiento del esquí de fondo durante los largos inviernos en Minnesota, etapa que describió como marcada por frío, soledad y depresión estacional. El deporte, confesó, “le salvó y le devolvió un sueño”.

Una llegada cargada de emoción

Al finalizar la prueba, Martínez se mostró visiblemente conmovida y fue recibida entre aplausos por otras competidoras, incluida su amiga brasileña Bruna Moura, así como por las ganadoras del podio. El gesto simbolizó la fraternidad del deporte y el reconocimiento del esfuerzo detrás de su participación.

Nada es imposible”, declaró al borde de las lágrimas en entrevista posterior, agradeciendo el apoyo de su familia presente en Italia. La atleta mexicana aseguró que este es solo el inicio y que buscará clasificar nuevamente para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030, que se celebrarán en los Alpes Franceses.

Un precedente para el deporte invernal mexicano

Aunque su posición final fue la última, su participación representa un logro que trasciende tiempos y lugares: por primera vez México tuvo representación femenina en una prueba olímpica de esquí de fondo. El registro de Regina Martínez queda como un punto de partida para futuras generaciones y un símbolo de que los sueños pueden alcanzarse incluso sin los recursos habituales.