Estados Unidos permitirá reventa de petróleo venezolano a Cuba bajo licencias específicas

Estados Unidos permitirá reventa de petróleo venezolano a Cuba bajo licencias específicas

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles una política que permitirá la reventa de crudo de origen venezolano a sectores no gubernamentales de Cuba, indicó la dependencia en una actualización publicada en su sitio oficial.

La medida contempla la implementación de una “política favorable de concesión de licencias” para solicitudes específicas que busquen autorizar la reventa de petróleo venezolano destinado al uso comercial, humanitario y al sector privado cubano. Según las directrices de la OFAC, estas transacciones deben beneficiar al pueblo cubano, excluyendo cualquier operación que involucre o favorezca a entidades vinculadas con las fuerzas armadas, los servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales de la isla.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, esta política responde a la intención de apoyar actividades económicas independientes dentro de Cuba, sin otorgar beneficios al gobierno o a sus aparatos de control estatal. Las operaciones deberán cumplir con condiciones específicas y, en algunos casos, ajustarse a términos relacionados con la Licencia General 46A, aunque no será obligatorio contar con una entidad estadounidense establecida para acceder a este mecanismo.

La decisión llega en medio de un contexto de tensión energética en la isla, marcada por una importante escasez de combustible después de que Estados Unidos asumiera el control de las exportaciones de petróleo venezolano tras una operación militar en enero pasado que culminó con la salida del poder de Nicolás Maduro. Bajo la política anterior, Cuba enfrentó dificultades para recibir petróleo, lo que agudizó su crisis energética.

El gobierno estadounidense ha etiquetado a Cuba como “una amenaza inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional y ha mantenido presión a través de sanciones y amenazas arancelarias, como la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente Donald Trump que contemplaba castigar a países que suministren petróleo a la isla.

Esta flexibilización no implica un levantamiento total de las sanciones ni un retorno a las exportaciones petroleras estatales entre Venezuela y Cuba, sino que abre una vía legal para que el crudo venezolano pueda llegar a la isla siempre que la operación cumpla con los requisitos establecidos por la OFAC y esté orientada a beneficiar al sector privado y la población civil.