Publican reforma constitucional para reducir jornada laboral a 40 horas semanales
La Presidencia de la República publicó este martes en el Diario Oficial de la Federación la reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, medida que entra en vigor a partir de su publicación.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, señala que el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para realizar las adecuaciones correspondientes a la legislación secundaria.
Reducción gradual hasta 2030
Con la modificación a la fracción IV del Apartado A del artículo 123 de la Constitución, se establece que la jornada laboral será de 40 horas semanales en los términos que determine la ley.
No obstante, la transición será progresiva:
- 2026: se mantienen 48 horas semanales
- 2027: reducción a 46 horas
- 2028: reducción a 44 horas
- 2029: reducción a 42 horas
- 2030: jornada definitiva de 40 horas
El decreto subraya que en ningún caso la reducción implicará disminución de sueldos, salarios o prestaciones para las personas trabajadoras.
Asimismo, se mantiene el derecho a que por cada seis días de trabajo se disfrute al menos un día de descanso con goce de salario íntegro.
Cambios en el pago de horas extra
La reforma también modifica la fracción XI del artículo 123 constitucional para reforzar las reglas sobre trabajo extraordinario.
Cuando por circunstancias excepcionales se requiera ampliar la jornada, las horas adicionales deberán pagarse con un 100% más del salario ordinario. El tiempo extraordinario no podrá exceder de 12 horas semanales, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias durante hasta cuatro días.
En caso de superar ese límite, el patrón deberá cubrir un pago equivalente al 200% adicional sobre el salario correspondiente a las horas ordinarias, conforme a la ley.
Prohibición para menores
El decreto establece además que queda prohibido que personas menores de 18 años realicen trabajo extraordinario.
Con esta reforma, México inicia un proceso de transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales, una demanda histórica en el ámbito laboral que busca equilibrar productividad y bienestar de las personas trabajadoras.