Alcalde de El Paso califica como “interrupción mayor e innecesaria” el cierre del espacio aéreo

Alcalde de El Paso califica como “interrupción mayor e innecesaria” el cierre del espacio aéreo

El cierre repentino del espacio aéreo sobre El Paso generó una fuerte reacción del alcalde Renard Johnson, quien calificó la medida como una “interrupción mayor e innecesaria” que afectó directamente servicios críticos en la región fronteriza.

Durante una conferencia de prensa la mañana del miércoles, Johnson reveló que vuelos de evacuación médica fueron obligados a desviarse hacia Las Cruces, ubicada a aproximadamente 45 millas de El Paso, debido a la suspensión total de operaciones en el Aeropuerto Internacional de El Paso.

“Todas las operaciones aéreas fueron suspendidas, incluyendo vuelos de emergencia. Esta fue una interrupción mayor e innecesaria, algo que no había ocurrido desde el 11 de septiembre”, expresó el alcalde.

El funcionario también señaló que equipo quirúrgico esencial proveniente de Dallas y otras ciudades del país no llegó a tiempo a hospitales locales como consecuencia del cierre, lo que elevó la preocupación sobre el impacto en servicios de salud.

Cierre inesperado y reapertura horas después

La Administración Federal de Aviación (FAA) había anunciado inicialmente una restricción temporal del espacio aéreo por razones especiales de seguridad, incluso comunicando un cierre que podría extenderse hasta 10 días. Sin embargo, pocas horas después la medida fue revertida y la agencia informó que no existía amenaza para la aviación comercial.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, declaró que la acción respondió a una incursión de drones vinculados a cárteles mexicanos y aseguró que la amenaza fue neutralizada. No obstante, versiones posteriores indican que el Pentágono evaluaba pruebas con tecnología láser para contrarrestar drones, lo que habría detonado la decisión de cerrar el espacio aéreo.

Inquietud y exigencia de explicaciones

Autoridades locales y federales han solicitado mayor claridad sobre lo ocurrido, especialmente por la falta de notificación previa y el impacto inmediato en miles de viajeros en una ciudad fronteriza con cerca de 700 mil habitantes y una intensa dinámica binacional con Ciudad Juárez.

Mientras las operaciones aéreas ya se reanudaron, el episodio dejó cuestionamientos sobre los protocolos de coordinación entre agencias federales y las implicaciones que decisiones de seguridad nacional pueden tener en servicios esenciales y en la economía regional.

Para el alcalde Johnson, el punto central es claro: la seguridad es prioritaria, pero la comunicación y la previsión también lo son, especialmente cuando están en juego vuelos médicos, suministros hospitalarios y la movilidad de toda una región fronteriza.