Francia prohíbe que menores de 15 años usen redes sociales

Francia prohíbe que menores de 15 años usen redes sociales

Tiempo de lectura: 4 minutos.

Según autoridades, uno de cada dos menores pasa entre dos y cinco horas al día en un teléfono inteligente.

Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una prohibición general para que los menores de 15 años accedan a redes sociales. La medida, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, busca reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos asociados al uso intensivo de plataformas digitales.

La nueva legislación fue aprobada por ambas cámaras del Parlamento francés y establece que, a partir del próximo ciclo escolar, los menores de 15 años no podrán crear cuentas en redes sociales como Facebook, TikTok, Instagram, X y otras plataformas similares. Además, las empresas tecnológicas estarán obligadas a implementar sistemas de verificación de edad para impedir el acceso de usuarios que no cumplan con el requisito legal.

La normativa también contempla un periodo de transición para que las plataformas identifiquen y cierren las cuentas ya existentes pertenecientes a menores de 15 años. Aunque la ley no especifica un método único de verificación, sí exige que los mecanismos empleados sean avalados por las autoridades encargadas de la protección de datos y la privacidad digital.

El gobierno francés argumenta que la decisión responde a la creciente preocupación sobre los efectos de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. Estudios citados por las autoridades indican que una gran proporción de adolescentes pasa varias horas al día conectada a dispositivos móviles, situación que puede favorecer problemas de autoestima, exposición a contenidos dañinos, acoso en línea y riesgos relacionados con la salud emocional.

Emmanuel Macron celebró la aprobación de la ley y afirmó que Francia está liderando los esfuerzos europeos para proteger a niños y adolescentes en el entorno digital. El mandatario considera que la regulación es una respuesta necesaria ante la influencia de plataformas y algoritmos que afectan cada vez más la vida cotidiana de los menores.

No obstante, la medida también ha generado cuestionamientos. Algunos sectores políticos y defensores de los derechos digitales advierten que la aplicación práctica de la prohibición podría resultar compleja y abrir debates sobre privacidad, verificación de identidad y libertad en internet. Además, aún existe la posibilidad de revisiones jurídicas antes de su implementación definitiva.

Con esta decisión, Francia se coloca a la vanguardia de las regulaciones sobre menores y tecnología en Europa, sumándose a una tendencia internacional que busca limitar el acceso de niños y adolescentes a plataformas digitales ante la creciente preocupación por sus efectos sociales y psicológicos.