¡La tragedia crece en Nepal! Ya son 359 muertos y cientos siguen desaparecidos tras devastadora inundación
Nepal.– La magnitud de la catástrofe que golpeó Nepal continúa creciendo. El saldo aumentó a 359 personas fallecidas, mientras cientos permanecen desaparecidas tras la gigantesca inundación que descendió desde la región del Himalaya, arrasando comunidades, carreteras y puentes a su paso.
La emergencia comenzó en el distrito de Rasuwa, en la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet, y posteriormente avanzó a través de los ríos Bhotekoshi y Trishuli, extendiendo la destrucción hacia otros puntos del país.
Las autoridades han recuperado víctimas en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan, Gorkha, Tanahun, Nawalparasi Este y Nawalparasi Oeste, lo que refleja la distancia recorrida por la crecida desde las montañas hacia las regiones ubicadas río abajo.
De acuerdo con el balance más reciente de la Policía de Nepal, 359 personas habían perdido la vida, mientras 63 permanecían hospitalizadas y al menos 445 habían sido rescatadas con vida.
El número de desaparecidos continúa siendo incierto debido a las dificultades para acceder a algunas comunidades y a la interrupción de las comunicaciones. Distintos balances sitúan en cientos a las personas que todavía no han sido localizadas.
La tragedia también alcanzó a visitantes extranjeros. La Junta de Turismo de Nepal llegó a reportar 579 turistas sin localizar, de los cuales 466 eran extranjeros y 113 ciudadanos nepaleses.
Además, UNICEF informó que más de 17 mil niños requieren asistencia humanitaria urgente solamente en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading.

No habría sido un terremoto: ¿qué provocó la catástrofe?
Las primeras horas estuvieron marcadas por versiones que relacionaban el desastre con un supuesto terremoto. Sin embargo, análisis posteriores modificaron esa explicación.
El Servicio Geológico de Estados Unidos revisó los registros y concluyó que la señal detectada no correspondió a un terremoto tectónico, sino que probablemente fue producida por un gigantesco movimiento de hielo y roca.
La principal hipótesis apunta ahora a un colapso glaciar que desencadenó una enorme avalancha de hielo, rocas y sedimentos en las montañas.
El material habría caído sobre el río Lhende, provocando un bloqueo natural del cauce. Detrás de esa barrera comenzaron a acumularse enormes cantidades de agua hasta que finalmente cedió.
La ruptura habría liberado súbitamente una poderosa corriente de agua, lodo, hielo, piedras y escombros, que descendió por los estrechos valles del Himalaya y alcanzó comunidades ubicadas río abajo.
En algunos puntos, el nivel del agua habría aumentado hasta nueve metros en aproximadamente 30 minutos, dejando muy poco tiempo para reaccionar.
Las autoridades meteorológicas indicaron además que las precipitaciones registradas en Rasuwa no eran suficientes para explicar por sí solas una inundación de esta magnitud, reforzando la hipótesis de un fenómeno relacionado con el colapso glaciar y el bloqueo del río.

Puentes, carreteras y comunidades devastadas
Los daños a la infraestructura son enormes. Reportes preliminares contabilizan 35 puentes vehiculares y 45 puentes colgantes destruidos o dañados, además de aproximadamente 40 kilómetros de carreteras afectadas.
Viviendas, mercados, instalaciones gubernamentales, sistemas de telecomunicaciones y proyectos hidroeléctricos también sufrieron daños.
El Ejército y los cuerpos de emergencia utilizan helicópteros para evacuar sobrevivientes y llevar alimentos y suministros a poblaciones que quedaron incomunicadas debido a la destrucción de las vías terrestres.
La emergencia, además, todavía podría no haber terminado. Las autoridades vigilan un nuevo bloqueo y acumulación de agua detectados río arriba, debido al riesgo de que una eventual ruptura pueda generar otra inundación repentina.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate, el número de víctimas permanece sujeto a actualización conforme los equipos logren ingresar a las comunidades que quedaron aisladas por uno de los desastres naturales más graves registrados recientemente en Nepal.
