Rarámuris ponen freno a “Expo Overland 360” en Barrancas del Cobre y exigen respeto a su territorio

Rarámuris ponen freno a “Expo Overland 360” en Barrancas del Cobre y exigen respeto a su territorio

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Denuncian que vehículos todoterreno ingresan a sus territorios sin autorización y generan afectaciones ambientales.

Comunidades indígenas rechazan la realización del evento

Comunidades rarámuri de Huitosachi, Bacajípare y Mogótavo manifestaron su rechazo a la realización de la Expo Overland 360 Barrancas del Cobre, programada para este mes, al señalar que los organizadores no cuentan con autorización para ingresar a sus territorios y desarrollar actividades turísticas con vehículos todoterreno.

Los pobladores afirmaron que este tipo de eventos se han promovido sin consultar a las comunidades que habitan la región y que poseen derechos sobre las tierras donde se pretende llevar a cabo parte de las actividades. En su posicionamiento, reiteraron que cualquier proyecto turístico debe contar con la participación y aprobación de los habitantes originarios.

Preocupan daños ambientales en la Sierra Tarahumara

Uno de los principales argumentos de las comunidades es el impacto ambiental que podría generar el tránsito de razers, motocicletas y otros vehículos de aventura en la zona de las Barrancas del Cobre. Según denunciaron, el paso constante de estas unidades provoca ruido, acumulación de basura, deterioro de caminos y afectaciones al suelo.

Además, señalaron que la circulación de vehículos todoterreno puede contribuir a la erosión y compactación del terreno, reduciendo la capacidad de captación de agua en manantiales y aguajes. También advirtieron sobre posibles afectaciones a especies de flora y fauna que habitan la región, algunas de ellas consideradas de especial importancia ecológica.

Un conflicto que lleva años

La oposición al evento ocurre en un contexto de larga disputa entre comunidades rarámuri y diversos proyectos vinculados al desarrollo turístico en la Sierra Tarahumara. Desde hace más de una década, representantes de estas localidades han promovido acciones legales relacionadas con problemas de contaminación, manejo de residuos, aguas residuales y acceso al agua derivados del crecimiento turístico en la región.

Las comunidades sostienen que aún existen pendientes en el cumplimiento de resoluciones encaminadas a garantizar un desarrollo turístico equilibrado y respetuoso de los derechos de los pueblos originarios. Entre las exigencias se encuentra la consulta previa, libre e informada para cualquier actividad que tenga impacto en su territorio.

Piden diálogo y respeto a los derechos comunitarios

Los representantes rarámuri hicieron un llamado a las autoridades y organizadores para suspender actividades que no cuenten con el consentimiento de las comunidades involucradas. Asimismo, insistieron en que el desarrollo económico y turístico de las Barrancas del Cobre debe construirse de manera conjunta con los pueblos indígenas, garantizando la protección ambiental y el respeto a sus formas de vida.

La controversia coloca nuevamente en el centro del debate el equilibrio entre la promoción turística de uno de los destinos más emblemáticos de Chihuahua y la preservación de los derechos territoriales, culturales y ambientales de las comunidades que han habitado la región durante generaciones.