Trump y Carney ven cerca un acuerdo comercial, a una semana de las elecciones de medio mandato en EU
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Estados Unidos y Canadá podrían estar cerca de poner fin a su guerra comercial. El presidente Donald Trump aseguró que el acuerdo llegará “muy pronto”. Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, reconoció que las conversaciones avanzaron un poco, aunque atribuyó ese avance a que Washington se está acercando a las exigencias de Canadá.
Las declaraciones llegan a poco más de una semana de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Los aranceles contra Canadá se han convertido en un tema delicado para los republicanos en varios estados fronterizos.
Trump: “están dispuestos a darnos cualquier cosa”
Trump habló del tema el domingo 25 de octubre durante un mitin en Port Huron, Michigan, una ciudad en la frontera con Canadá muy afectada por la disputa comercial.
El mandatario volvió a acusar a Canadá de haber “estafado” a Estados Unidos durante años y defendió los aranceles que impuso. Afirmó que el conflicto se resolverá “bastante pronto” y que, en este momento, los canadienses “están dispuestos a darnos cualquier cosa”.
En una entrevista con una televisora de Detroit, Trump dijo que el acuerdo podría llegar antes de las elecciones, aunque también reconoció que podría tardar meses. El asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, también dio a entender que ambos países están cerca de un acuerdo.
Carney: “Estados Unidos se está acercando a nuestra posición”
Un día después, el lunes 26 de octubre, Carney respondió desde Ottawa. Describió una “muy, muy leve intensificación” en las conversaciones, pero aseguró que Canadá no cambió su postura.
El primer ministro afirmó que, si hubo algún avance, es porque Estados Unidos se está acercando a la posición canadiense. También dijo que Canadá está listo para firmar un acuerdo, pero solo si conviene a los intereses de todos los canadienses y respeta sus “líneas rojas”.
Carney dejó ver su desconfianza hacia Washington. Antes había advertido que la firma de Estados Unidos a veces parece “escrita a lápiz”. Al preguntarle si Trump respetaría un nuevo acuerdo, respondió: “No lo sé”.
Días antes, durante una visita a Estambul, Carney había dicho que su gobierno no tiene prisa. Incluso afirmó que, si es necesario, Canadá esperará meses o hasta que llegue otro gobierno para conseguir un buen acuerdo.
Negociación sobre acero y automóviles
Según fuentes de ambos países, las conversaciones se centran en aliviar los aranceles estadounidenses al acero y a los automóviles canadienses. Hoy, el acero paga hasta 50% y los autos, 25%.
Del lado de Washington, la negociación la encabeza el secretario de Comercio, Howard Lutnick. Del lado de Ottawa, la lleva el ministro Dominic LeBlanc, responsable de la relación comercial con Estados Unidos. Ambos han mantenido contacto frecuente en los últimos días.
Una fuente canadiense consideró posible un acuerdo antes del 3 de noviembre. Sin embargo, fuentes estadounidenses señalaron que la Casa Blanca todavía quiere más concesiones de Canadá.
Trump ya advirtió que los aranceles a vehículos, autopartes y acero canadienses subirán a 50% a partir del 1 de enero de 2027 si no hay un acuerdo.
Así se rompió la negociación
Las relaciones entre ambos países se tensaron en agosto, cuando Canadá abandonó las negociaciones. Carney acusó a Washington de presentar exigencias de último momento que cruzaban las líneas rojas de su país. Entre ellas estaban limitar la capacidad de Canadá para firmar acuerdos comerciales con otros países y debilitar la protección del idioma francés y la cultura canadiense.
En respuesta, Trump impuso aranceles de 50% a unos 20 mil millones de dólares en productos canadienses. Canadá respondió con gravámenes por un monto similar y Washington lanzó después una nueva ronda de aranceles.
Los aranceles pesan en la campaña republicana
La guerra comercial se ha vuelto un problema electoral para algunos republicanos en contiendas muy cerradas.
En Michigan, el candidato republicano al Senado Mike Rogers, que compite contra el demócrata Abdul El-Sayed, dijo en un anuncio de campaña que Canadá “no es nuestro enemigo” y que es momento de terminar la guerra arancelaria. También admitió que los aranceles al sector automotriz le preocupan.
En Maine, la senadora Susan Collins, que busca reelegirse en una contienda difícil, pidió al gobierno reducir los aranceles a productos canadienses que usan los agricultores. El viernes, la Casa Blanca eximió de los aranceles a productos como cartones, cajas de plástico y equipos de refrigeración. Al mismo tiempo, impuso gravámenes a decenas de productos nuevos.
Ontario pide volver a la mesa
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, pidió que ambos países regresen a la mesa de negociación. Sostuvo que un arancel contra Canadá es en realidad un impuesto para los estadounidenses y consideró que Trump empieza a sentir la presión antes de las elecciones.
Por ahora, no hay un acuerdo firmado ni una fecha definida. Lo que sí está claro es que la negociación avanza a contrarreloj, en un momento en que el resultado de las elecciones podría pesar tanto como las propias cifras comerciales.
