Chris Brown evita la cárcel: recibe ocho meses de prisión suspendida por agredir a un productor en Londres
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El cantante estadounidense Chris Brown fue condenado este lunes 26 de octubre a ocho meses de prisión por una pelea en una discoteca de Londres en 2023. Sin embargo, no tendrá que ir a la cárcel, porque la pena quedó suspendida durante un año.
Esto significa que Brown, de 37 años, solo cumplirá la condena en prisión si vuelve a cometer un delito en los próximos 12 meses. Si respeta esa condición, nunca pisará la cárcel por este caso.
Botellazos en un club de Mayfair
Los hechos ocurrieron la madrugada del 19 de febrero de 2023 en Tape, un club privado del exclusivo barrio de Mayfair, en Londres.
Ahí, Brown agredió al productor musical Abraham “Abe” Diaw. En el tribunal se mostraron videos de las cámaras de seguridad: en ellos se ve al cantante golpear a Diaw cuatro veces con una botella de tequila, dos de ellas en la cabeza. Según los reportes, el ataque duró unos 20 segundos y tuvieron que separar a Brown de la víctima.
En la agresión también participó Omololu Akinlolu, de 40 años, rapero conocido como HoodyBaby y entrenador vocal de Brown. Según la Fiscalía, ambos siguieron atacando a Diaw mientras intentaba escapar, y lo golpearon con puños y patadas cuando ya estaba en el suelo.
Diaw necesitó atención en el hospital por lesiones en la cabeza y las rodillas.
Se declaró culpable de un cargo menor
Al principio, Brown enfrentaba acusaciones más graves, como intento de causar lesiones graves y posesión de un arma, la botella. El cantante negó esos cargos.
En julio de 2026, Brown se declaró culpable de alteración violenta del orden público, delito que en el Reino Unido puede castigarse con hasta tres años de prisión. Con ese acuerdo, la Fiscalía retiró los cargos más graves y se evitó un juicio.
“La fama no da un trato especial”
El juez Tony Baumgartner, del Tribunal de la Corona de Southwark, describió la agresión como claramente peligrosa. Explicó que golpear varias veces con una botella de vidrio, sobre todo en la cabeza, pudo causar lesiones mucho más graves.
También advirtió que la violencia en una discoteca llena pone en riesgo no solo a la víctima, sino a todas las personas cercanas. Además, dijo que una multa o un servicio comunitario no bastaban para reflejar la gravedad de los hechos.
El juez le dejó claro al cantante que su fama, su éxito comercial y su carrera no le dan derecho a un trato especial, porque la ley es igual para todos.
Aun así, decidió suspender la pena al considerar varios factores a su favor: que se declaró culpable, que cumplió las condiciones de su libertad bajo fianza, que tiene un empleo estable y que realiza labores benéficas. También tomó en cuenta sus antecedentes penales, aunque señaló que en los últimos años no ha tenido nuevos problemas.
La sentencia del coacusado
Akinlolu recibió una condena de cuatro meses de prisión, también suspendida durante un año. Además, cada uno deberá pagar 1,500 libras esterlinas por los gastos del juicio.
Al salir del tribunal, Brown, con el rostro cubierto por una mascarilla negra, saludó y lanzó besos a sus seguidores, que lo esperaban afuera.
Detenido tras su regreso al Reino Unido
Después de la pelea, Brown salió del Reino Unido. Fue arrestado en mayo de 2025 en un hotel de lujo de Manchester, poco después de llegar en un avión privado para iniciar una serie de conciertos.
Pasó casi una semana detenido. Después quedó en libertad tras pagar una fianza de 5 millones de libras, unos 6 millones de euros. El juez incluso le permitió salir del país para continuar con su gira europea.
Un historial marcado por la violencia
Brown saltó a la fama en la década de 2000 con éxitos como Run It! y Kiss Kiss, y ha ganado dos premios Grammy. Sin embargo, su carrera ha estado marcada por varios escándalos de violencia.
El más conocido ocurrió en 2009, cuando fue declarado culpable de agredir a su entonces pareja, Rihanna, horas antes de la ceremonia de los Grammy. Desde entonces ha sido arrestado en varias ocasiones en Estados Unidos por altercados, aunque en esos casos no se presentaron cargos o fueron retirados.
Con esta sentencia, el caso de Londres llega a su fin. Durante el próximo año, Chris Brown tendrá que mantenerse lejos de cualquier problema legal si no quiere terminar en prisión.
