Identifican a las nueve víctimas del avionazo en Florida; entre ellas dos niños de 2 y 4 años
Florida, Estados Unidos.– Las identidades de las nueve personas que perdieron la vida en el accidente de un avión ejecutivo Learjet 60, ocurrido el domingo 1 de noviembre en el condado de Palm Beach, Florida, fueron dadas a conocer por familiares y personas cercanas a las víctimas. Entre los fallecidos se encuentran un empresario estadounidense, su esposa, sus dos pequeños hijos, tres acompañantes y los dos pilotos de la aeronave.
De acuerdo con información difundida este martes 3 de noviembre, entre las víctimas se encuentra Adam Robinson, empresario tecnológico originario de Austin, Texas, quien viajaba acompañado de su esposa, Helen Sharp, y sus hijos Emma, de apenas 4 años, y Charlie, de 2 años.
La familia se dirigía a las Bahamas a bordo del avión privado cuando ocurrió la tragedia, que terminó con la vida de todos sus ocupantes.
También fueron identificadas Rachael Reed y Charmi Fehr, amigas cercanas de la familia, así como Anita Maria Cetina, quien trabajaba como cuidadora de los dos menores y era considerada parte del núcleo familiar.
A través de un comunicado conjunto, los familiares expresaron su profundo dolor por la pérdida y recordaron a Adam y Helen como padres dedicados, mientras que describieron a sus pequeños hijos como la alegría de sus vidas.
Asimismo, destacaron el cariño que Anita Maria Cetina brindaba a los menores y recordaron a Rachael Reed y Charmi Fehr como mujeres alegres y aventureras.
Identifican también a los dos pilotos
La tripulación estaba integrada por el capitán Jeffrey Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de apenas 20 años, cuya identidad había sido confirmada previamente por sus familiares.
Nathalia contaba con aproximadamente 1,300 horas de vuelo y había obtenido su licencia de piloto privado a los 17 años, mientras todavía cursaba sus estudios de preparatoria.
El accidente ocurrió alrededor de las 12:50 de la tarde del domingo, cuando el Learjet 60, que había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a North Eleuthera, Bahamas, se precipitó sobre una zona cercana a viviendas y establecimientos comerciales en Greenacres, Florida.
Antes del desplome, la tripulación había reportado turbulencias, formación de hielo y precipitaciones durante el vuelo. Posteriormente, uno de los pilotos declaró una emergencia al detectar que la aeronave descendía de manera acelerada.
El avión terminó impactándose contra el suelo y provocó una fuerte explosión que dejó un enorme cráter y escombros dispersos en los alrededores.
Investigan posible desintegración del avión antes del impacto
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) informó que existen indicios de que algunas partes de la aeronave pudieron desprenderse antes de que impactara contra el suelo.
Los investigadores continúan recuperando restos del avión y analizando las comunicaciones de la tripulación, las condiciones meteorológicas y los registros de mantenimiento para establecer qué provocó la tragedia.
Aunque las nueve víctimas ya fueron identificadas públicamente por familiares y fuentes cercanas, las autoridades mantienen los procedimientos oficiales correspondientes.
Hasta el momento, no se ha determinado la causa del accidente, considerado una de las tragedias aéreas más impactantes registradas recientemente en el sur de Florida.

