Incendios forestales en el sur de Chile dejan al menos 18 muertos y miles de damnificados
Incendios forestales fuera de control en el sur de Chile, principalmente en las regiones del Biobío y Ñuble, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago, han provocado al menos 18 muertes confirmadas hasta este domingo, mientras las autoridades advierten que la cifra podría aumentar ante la magnitud de la catástrofe y la dificultad para acceder a zonas completamente arrasadas por el fuego.
El presidente Gabriel Boric decretó el estado de excepción constitucional de catástrofe, medida que contempla la implementación de toques de queda en la mayoría de los municipios afectados y la movilización de las Fuerzas Armadas para resguardar el orden público, prevenir saqueos y restringir el tránsito de civiles en las áreas de mayor riesgo.
“Tenemos hoy un número confirmado de 18 personas fallecidas, pero lamentablemente tenemos la certeza de que esa cifra va a aumentar”, señaló el mandatario desde la ciudad de Concepción, capital regional del Biobío, hasta donde se trasladó para coordinar las labores de emergencia.
En el marco del estado de excepción, el contraalmirante Edgardo Acevedo, designado como jefe de la defensa nacional en las zonas afectadas, emitió edictos que prohíben el transporte de combustibles en bidones y el encendido de fogatas, con el objetivo de evitar nuevos focos de incendio. Las autoridades han indicado que muchos de los siniestros tienen su origen en la negligencia humana o en actos intencionales.
Al cierre de la jornada del domingo, los incendios continuaban fuera de control. Las llamas avanzaron con una voracidad implacable, superando los esfuerzos de brigadistas, bomberos y medios aéreos. Mientras que durante la mañana se estimaban unas 8 mil hectáreas afectadas, al final del día la cifra superaba las 20 mil, con múltiples frentes activos que dificultaban las labores de contención, incluso con el uso de helicópteros, aviones cisterna y dos aeronaves de gran capacidad.
De manera preliminar, las autoridades informaron que más de mil viviendas han sido destruidas.
El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, calificó la situación como una de las peores catástrofes recientes en la región. “Lo que estamos viviendo es peor, a mi entender, que lo ocurrido en 2010. El fuego no tiene compasión, arrasa con todo y las imágenes son realmente dramáticas”, afirmó, en referencia al terremoto y tsunami que ese año dejaron alrededor de 500 víctimas fatales.
Las condiciones meteorológicas extremas han favorecido la rápida propagación de los incendios. Temperaturas superiores a los 30 grados Celsius, vientos que superan los 60 kilómetros por hora y una humedad relativa inferior al 30 por ciento han creado un escenario altamente peligroso, que se esperaba se repitiera al inicio de la semana.
El gobierno informó que al menos 30 incendios permanecen activos y que más de 50 mil personas han sido evacuadas hacia albergues habilitados en escuelas y centros comunitarios.
En la región del Biobío, el incendio más grave, cercano a Concepción, abarca aproximadamente 800 kilómetros cuadrados y ha devastado por completo comunidades como Punta de Parra, Lirquén y Penco. Entre los restos calcinados de estas localidades, las autoridades temen hallar nuevas víctimas.
“Fue cuestión de minutos. El fuego avanzó tan rápido que apenas alcanzamos a salir con lo puesto”, relató una vecina que logró escapar durante la madrugada del domingo.
Además, densas columnas de humo y ceniza han deteriorado gravemente la calidad del aire, reducido la visibilidad y complicado la operación de aeronaves destinadas al combate del fuego.