México demanda penalmente a EU por la muerte de 17 connacionales; exige investigaciones y justicia
Tiempo de lectura: 5 minutos.
El Gobierno de México presentó denuncias penales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y diversas fiscalías estatales para exigir el esclarecimiento de la muerte de 17 ciudadanos mexicanos ocurridas en territorio estadounidense, en hechos relacionados con operativos migratorios y centros de detención.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que las acciones legales buscan que las autoridades norteamericanas realicen investigaciones exhaustivas sobre cada caso, con el fin de determinar las circunstancias en las que ocurrieron los fallecimientos y establecer posibles responsabilidades.
De acuerdo con la información proporcionada por el gobierno federal, la mayoría de los casos corresponden a connacionales que fallecieron mientras permanecían bajo custodia en centros de detención migratoria, mientras que otros perdieron la vida durante operativos realizados por agentes encargados de la aplicación de las leyes migratorias.
Uno de los casos que generó mayor indignación fue el de Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano que murió durante un operativo migratorio en Houston, Texas. El incidente provocó protestas de familiares y organizaciones civiles, quienes han solicitado una investigación transparente y el esclarecimiento total de los hechos.
La administración mexicana sostuvo que la presentación de denuncias representa un paso más firme en la defensa de los derechos de los migrantes, al considerar que las gestiones diplomáticas realizadas previamente no han sido suficientes para obtener respuestas satisfactorias sobre los fallecimientos.
Sheinbaum señaló que la protección de los mexicanos en el extranjero constituye una responsabilidad fundamental del Estado y afirmó que ninguna muerte debe quedar sin explicación. La mandataria enfatizó que el objetivo principal es garantizar la verdad, la justicia y la reparación para las familias de las víctimas.
Asimismo, explicó que funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores mantuvieron comunicación con representantes diplomáticos estadounidenses para informar sobre las acciones legales emprendidas y expresar la preocupación del gobierno mexicano por las condiciones en las que ocurrieron los fallecimientos.
La presidenta también hizo un llamado al Congreso de la Unión, a los partidos políticos y a la sociedad mexicana para respaldar de manera unificada la exigencia de justicia. Señaló que la defensa de los connacionales debe trascender diferencias ideológicas y convertirse en una causa nacional.
Las denuncias se presentan en un contexto de creciente debate sobre las políticas migratorias y las condiciones en las que operan los centros de detención en Estados Unidos. Organizaciones defensoras de derechos humanos han manifestado en diversas ocasiones su preocupación por las condiciones de internamiento y por el trato que reciben las personas migrantes durante los procesos de detención.
El gobierno mexicano reiteró que estas acciones no pretenden generar una confrontación diplomática con Washington, sino garantizar que cada uno de los casos sea investigado de manera imparcial. Las autoridades insisten en que el objetivo es conocer la verdad sobre lo sucedido, proteger los derechos humanos de los migrantes y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Mientras avanzan las investigaciones, familiares de las víctimas y autoridades mexicanas esperan que las instancias estadounidenses proporcionen información clara sobre los casos y determinen las responsabilidades que correspondan. La demanda marca uno de los esfuerzos más significativos de los últimos años por parte de México para exigir justicia en favor de sus ciudadanos fallecidos en el extranjero.