Sheinbaum acusa “injerencia política” de Estados Unidos tras retiro de visa a Andy López Beltrán
Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó como una decisión de carácter político la revocación de la visa estadounidense de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y advirtió que México no debe permitir injerencias extranjeras en sus asuntos internos.
Durante su conferencia de este viernes 14 de agosto, la mandataria cuestionó la política de Estados Unidos de cancelar visas a figuras mexicanas consideradas “políticamente expuestas” y señaló que, desde su perspectiva, este tipo de decisiones adquieren un significado político cuando no están acompañadas de acusaciones o pruebas públicas.
“Tiene un sentido político esencialmente. No veo yo otra razón”, expresó Sheinbaum al abordar el caso, al tiempo que sostuvo que la relación entre México y Estados Unidos debe mantenerse bajo un principio de respeto mutuo y a la soberanía de ambas naciones.
La declaración ocurrió después de que López Beltrán informara que el Gobierno estadounidense revocó su visa. En una carta dirigida al presidente Donald Trump, acusó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de estar detrás de la medida y aseguró que no le fueron presentadas pruebas que lo relacionaran con algún delito.
Hasta ahora, el Gobierno de Estados Unidos no ha revelado públicamente el motivo específico de la revocación. La Embajada estadounidense en México declinó comentar sobre el expediente debido a la confidencialidad que existe en los asuntos relacionados con visas.
Sheinbaum señaló que si las autoridades estadounidenses cuentan con información que pudiera relacionar a López Beltrán o a cualquier ciudadano mexicano con la comisión de un delito, deberán presentar los elementos correspondientes para que las instituciones mexicanas actúen conforme a la ley.
La Presidenta también descartó que el simple retiro de una visa sea motivo suficiente para que la Fiscalía General de la República abra una investigación.
“No vamos a cubrir a nadie si cometió un delito, pero tampoco porque Estados Unidos le quitó una visa vamos a abrir una investigación”, señaló.
La mandataria insistió en que las decisiones migratorias de Washington no pueden convertirse por sí mismas en señalamientos de culpabilidad y consideró que utilizar este tipo de medidas contra personajes de la vida pública mexicana puede representar una interferencia en asuntos políticos nacionales.
El episodio se presenta en medio de una política más amplia del Gobierno estadounidense de restricciones y cancelaciones de visas a funcionarios y políticos mexicanos. Reuters reportó previamente que al menos 50 políticos y funcionarios mexicanos, pertenecientes a distintas fuerzas políticas, habían sido afectados por revocaciones en el contexto de la estrategia estadounidense contra los cárteles.
Sheinbaum reiteró que México mantendrá la cooperación con Estados Unidos en temas como seguridad y combate al crimen organizado, pero bajo una relación basada en el respeto a la soberanía nacional y sin subordinación.
