“Tráfico-Influenciómetro”: Cruz Pérez Cuéllar prende el reflector al nepotismo panista
Ahora sí que sacaron la calculadora… pero del parentesco.
El Presidente Municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, presentó una nueva dinámica bautizada como “Tráfico-Influenciómetro”, con la que —dijo— se estarán exhibiendo casos de presunto nepotismo y tráfico de influencias ligados al PAN, uno por uno y semana tras semana.
Durante su conferencia de prensa, el alcalde explicó que este ejercicio se realiza siguiendo la propia lógica jurídica y jurisprudencial del PAN estatal, por lo que, irónicamente, será el mismo partido quien marque el criterio.
“Estamos guiando la doctrina jurídica panista y vamos a estar mostrándola”, soltó, dejando claro que el medidor apenas va arrancando.
Y por si faltaba combustible, Pérez Cuéllar agradeció a la ciudadanía por el alud de información enviada, señalando que hay tantos casos que no alcanzan para un solo lunes. Así que —aviso importante— el “Tráfico-Influenciómetro” llegó para quedarse.
Familia completa… y con plaza
El primer caso presentado fue el de Daniela Álvarez, dirigente estatal del PAN, donde —según lo expuesto— varios integrantes de su familia ocupan cargos públicos: papá, mamá, hermano, tío y hasta cuñada, todos con trabajo en distintas dependencias estatales y educativas. Un árbol genealógico versión nómina.
Pero la lista no terminó ahí.
También se expuso el caso de la diputada local Xóchitl Contreras, donde el alcalde detalló que su esposo, hijos y sobrinos también aparecen laborando en instancias como la Junta Municipal de Aguas, el Congreso del Estado y el Poder Judicial. Vamos, que el árbol familiar da sombra en varias oficinas.
Cada lunes, un nuevo capítulo
El Presidente Municipal adelantó que cada semana se estarán presentando más casos, respaldados con documentación, y reiteró que la información seguirá fluyendo conforme avance esta peculiar medición política.
“Cada semana vamos a estar dando información. Tenemos mucha información respaldada”, concluyó.
Por lo pronto, el Tráfico-Influenciómetro ya empezó a marcar números… y parece que todavía le queda mucha aguja por mover.