Muere Sonny Rollins, leyenda y último “coloso” del jazz
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El mundo de la música está de luto tras confirmarse la muerte de Sonny Rollins, considerado una de las máximas leyendas del jazz y uno de los músicos más influyentes en la historia del saxofón.
Rollins falleció a los 95 años, dejando un legado que marcó generaciones enteras dentro del jazz contemporáneo. Reconocido por su estilo improvisado, potencia interpretativa y capacidad creativa, el músico fue señalado durante décadas como uno de los últimos grandes “colosos” de la era dorada del jazz estadounidense.
Nacido en Nueva York en 1930, Sonny Rollins comenzó su carrera desde muy joven y rápidamente compartió escenario con figuras históricas como Miles Davis, Thelonious Monk y John Coltrane.
A lo largo de su trayectoria grabó discos emblemáticos como Saxophone Colossus, considerado una de las producciones más importantes en la historia del jazz moderno. Su capacidad para reinventarse y experimentar musicalmente lo convirtió en una referencia obligada dentro del género.
Además de su virtuosismo musical, Rollins fue admirado por su disciplina y búsqueda constante de perfección artística. Uno de los episodios más recordados de su carrera ocurrió cuando decidió retirarse temporalmente de los escenarios para practicar en solitario durante horas en el Puente de Williamsburg, en Nueva York.
La noticia de su fallecimiento provocó reacciones de músicos, críticos y seguidores alrededor del mundo, quienes destacaron la enorme influencia que tuvo sobre generaciones de saxofonistas y artistas contemporáneos.
Diversas figuras del jazz y la música internacional han compartido mensajes de homenaje, describiéndolo como un innovador irrepetible y una de las voces más importantes en la historia de la improvisación musical.
Con su muerte, el jazz pierde a uno de sus nombres más emblemáticos y a una figura que ayudó a transformar el sonido del siglo XX.