Gael García Bernal lleva su historia más íntima a Venecia; Ricky Martin y Diego Luna lo acompañan en el estreno de “Hombre al agua”
El cantante, además de actuar en la cinta, también participa como productor.
Tiempo de lectura: 3 min.
Entre aplausos, abrazos y una inesperada dosis de música, Gael García Bernal presentó este domingo en el Festival Internacional de Cine de Venecia Hombre al agua, su tercer largometraje como director y, según el propio cineasta, uno de sus proyectos más personales.
García Bernal llegó a la Mostra acompañado por parte del elenco, entre ellos Ricky Martin, Jorge Salinas, Esmeralda Pimentel, Manuel García Rulfo y Débora Nascimento. También estuvo presente Diego Luna, su amigo y socio en la productora La Corriente del Golfo, responsable de la cinta.
La presentación tuvo un momento particularmente llamativo cuando García Bernal apareció en la alfombra roja bailando al ritmo de algunos de los grandes éxitos de Ricky Martin, quien tiene una participación especial en la película.
Una historia que nació de la paternidad
Para García Bernal, Hombre al agua representa mucho más que un nuevo trabajo detrás de cámaras. El proyecto comenzó a tomar forma hace ocho años, cuando el actor acababa de convertirse en padre.
La película explora temas como la paternidad, la masculinidad, el poder, la corrupción, las relaciones personales y la realidad política latinoamericana, pero el director ha insistido en que, pese a la profundidad de sus temas, se trata de una comedia.
La historia sigue a Camilo, un socorrista cubano que salva de morir ahogado a Abel, un empresario mexicano. A partir de ese encuentro, su vida cambia radicalmente: termina trabajando para el hombre al que salvó y posteriormente se casa con su hija.
Sin embargo, la nueva vida que parecía representar una oportunidad comienza a revelar contradicciones y situaciones que llevan al protagonista a cuestionarse las decisiones que ha tomado.
Ricky Martin se suma a la historia
Ricky Martin tiene una participación especial en la cinta y además se involucró en el proyecto como productor.
El cantante puertorriqueño interpreta a un actor contratado para representar a Camilo dentro de una producción cinematográfica que forma parte de la propia historia.
Para Martin, trabajar bajo la dirección de García Bernal fue una experiencia especialmente significativa. El artista ha expresado su admiración por el cineasta mexicano y aseguró sentirse nuevamente como un principiante al enfrentarse a una experiencia actoral que le resultó fresca y emocionante.
Un reencuentro que mira 25 años atrás
La presencia de Diego Luna añadió un significado especial a la jornada.
Hace 25 años, ambos actores llegaron juntos a Venecia para presentar Y tu mamá también, película que marcó un momento decisivo en sus carreras y que contribuyó a consolidarlos como dos de los rostros más importantes del cine mexicano.
Esta vez regresaron al mismo festival, pero desde una perspectiva diferente: García Bernal como director y protagonista, y Luna como productor ejecutivo.
El reencuentro también puso en evidencia la evolución de una amistad y colaboración profesional que comenzó hace más de dos décadas y que ahora continúa a través de La Corriente del Golfo.
Una dedicatoria especialmente emotiva
Después de la proyección, García Bernal recibió una ovación del público y compartió abrazos con sus compañeros de reparto.
El momento más emotivo llegó al hablar de su padre, José Ángel García, quien falleció mientras el cineasta se encontraba desarrollando la película.
García Bernal dedicó Hombre al agua a distintos lugares relacionados con la producción y, finalmente, a su padre, haciendo evidente la carga personal que acompaña a esta nueva película.
Con Hombre al agua, el mexicano regresa a la dirección de largometrajes después de Chicuarotes, estrenada en 2019, y da un nuevo paso en una faceta que comenzó en 2007 con Déficit.
La película fue presentada en la sección Venice Spotlight, fuera de competencia, y reunió en la Mostra a una destacada representación del talento latinoamericano.
Más que un estreno, para García Bernal la llegada de Hombre al agua a Venecia significó el cierre de un largo proceso creativo y la oportunidad de compartir con el público una historia construida a partir de sus propias inquietudes como padre, actor y director.
