La ONU exhibe las fracturas del mundo: guerras, tensiones y una cooperación internacional en crisis
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La apertura del 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas dejó expuestas las profundas divisiones que atraviesan al mundo, con llamados a fortalecer la cooperación internacional que contrastaron con discursos centrados en el poder nacional y las confrontaciones geopolíticas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, aprovechó su último discurso ante la Asamblea General antes de concluir su mandato para advertir que las divisiones internacionales se han profundizado mientras aumentan los conflictos armados, la desigualdad, los efectos del cambio climático y los riesgos asociados con la inteligencia artificial.
Guterres alerta por un mundo cada vez más fragmentado
Guterres planteó que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva entre un escenario marcado por la fragmentación, la desconfianza y el debilitamiento de las instituciones, y otro basado en la interdependencia y la cooperación entre países.
Entre las principales preocupaciones señaló las guerras, el cambio climático, la desigualdad económica y el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial, particularmente ante la posibilidad de que estas tecnologías avancen sin mecanismos internacionales suficientes de supervisión.
El secretario general también defendió la necesidad de reformar las instituciones internacionales para que respondan mejor a la realidad geopolítica actual.

Lula cuestiona la capacidad de la ONU
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, coincidió en señalar las dificultades que enfrenta el sistema multilateral y sostuvo que la ONU está teniendo problemas para cumplir con su objetivo fundamental de contribuir a la prevención y solución de conflictos.
En su intervención abordó las guerras en Medio Oriente y Ucrania, además de cuestionar las estructuras actuales del Consejo de Seguridad y defender una mayor participación de los países del llamado Sur Global en las decisiones internacionales.
Lula también rechazó cualquier intento de imponer intereses externos sobre los países latinoamericanos y defendió el principio de soberanía nacional.
Trump lleva al podio un mensaje de fuerza
El discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contrastó con el llamado de Guterres a fortalecer el multilateralismo.
Trump defendió el poder estadounidense y abordó diversos conflictos internacionales, entre ellos la confrontación con Irán, la guerra en Ucrania y la situación en Venezuela. También cuestionó a organismos internacionales y presentó a Estados Unidos como la principal fuerza capaz de garantizar sus propios intereses y seguridad.
Su intervención provocó reacciones entre algunas delegaciones, incluida la iraní, en un contexto marcado por las fuertes tensiones en Medio Oriente.
Una Asamblea marcada por las guerras
La reunión de los líderes mundiales ocurre mientras continúan conflictos y crisis humanitarias en distintas regiones. La guerra en Medio Oriente, la situación en Gaza, el conflicto entre Rusia y Ucrania y las tensiones en torno a rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz forman parte del complejo escenario internacional.
A ello se suman problemas económicos, cambio climático y la creciente discusión sobre cómo regular la inteligencia artificial.
La Asamblea General reúne a representantes de 193 países, convirtiéndose nuevamente en uno de los principales escenarios para medir las diferencias entre las potencias y las distintas visiones sobre el futuro del orden internacional. La Semana de Alto Nivel se desarrolla del 18 al 28 de septiembre de 2026.
El contraste entre los llamados a la cooperación y los discursos de confrontación dejó una imagen clara del momento que atraviesa el planeta: un sistema internacional con múltiples centros de poder, conflictos abiertos y profundas dificultades para alcanzar acuerdos comunes.
