Xi Jinping llega a Estados Unidos para una cumbre de tres días con Trump
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El presidente chino, Xi Jinping, llegó este miércoles a Estados Unidos para una visita de tres días a su homólogo Donald Trump.
El presidente de China, Xi Jinping, llegó este miércoles a Estados Unidos para iniciar una visita de Estado de tres días, en la que sostendrá reuniones con el presidente estadounidense Donald Trump en medio de una relación marcada por tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas.
Xi arribó a Joint Base Andrews, en Maryland, donde fue recibido personalmente por Trump y la primera dama Melania Trump. El recibimiento incluyó honores militares y se convirtió en un gesto poco habitual dentro del protocolo presidencial estadounidense.
La visita se extenderá del 23 al 25 de septiembre y constituye el primer viaje de Xi a Estados Unidos en casi tres años. Los dos mandatarios ya se reunieron este año durante la visita de Trump a China, pero este nuevo encuentro ocurre en un momento particularmente relevante para las relaciones entre las dos principales potencias económicas del mundo.
Comercio y aranceles, entre los principales temas
Uno de los asuntos centrales de la cumbre será la relación comercial entre Washington y Beijing.
Ambos gobiernos mantienen una tregua arancelaria que ha permitido reducir temporalmente algunas de las tensiones derivadas de la guerra comercial. De acuerdo con información difundida durante el arribo de Xi, Estados Unidos y China acordaron extender esa tregua hasta enero de 2027, aunque todavía persisten diferencias importantes sobre comercio y acceso a mercados.
Entre los temas económicos también se encuentran las exportaciones de tierras raras, productos agrícolas estadounidenses, aeronaves y las restricciones estadounidenses a la exportación de tecnología avanzada hacia China.
Inteligencia artificial y tecnología
La tecnología será otro de los puntos relevantes de la agenda.
Washington y Beijing mantienen una intensa competencia por el liderazgo en sectores como los semiconductores y la inteligencia artificial. Ambos países han discutido incluso mecanismos de comunicación para reducir riesgos relacionados con esta tecnología.
La reunión también ocurre mientras las empresas tecnológicas de ambos países enfrentan restricciones y controles relacionados con el acceso a componentes y tecnologías consideradas estratégicas.
Taiwán e Irán elevan la complejidad de la reunión
La situación de Taiwán representa uno de los asuntos más delicados. China considera a la isla parte de su territorio, mientras Estados Unidos mantiene una relación estrecha con Taipei y continúa proporcionando apoyo militar.
Las diferencias sobre Taiwán han sido una fuente constante de tensión entre Washington y Beijing y podrían formar parte de las conversaciones entre ambos mandatarios.
También se encuentra sobre la mesa la situación de Irán, particularmente por la relación económica y energética que China mantiene con ese país y por el conflicto que involucra actualmente a Estados Unidos y otras naciones de Medio Oriente.
Un encuentro bajo fuerte expectativa internacional
La llegada de Xi a Washington ocurre acompañada de una puesta en escena diplomática poco habitual. Trump decidió recibir personalmente al mandatario chino en la pista de la base militar, un gesto que refleja la importancia que la Casa Blanca atribuye a la relación bilateral.
Durante los tres días de visita están previstos encuentros oficiales, conversaciones privadas y una cena de Estado en la Casa Blanca.
Aunque existen expectativas de que ambas partes puedan alcanzar nuevos acuerdos económicos o extender compromisos comerciales, las diferencias estructurales entre Washington y Beijing permanecen en áreas como tecnología, seguridad, Taiwán y comercio.
La cumbre será, por tanto, una nueva prueba para determinar hasta dónde pueden avanzar Estados Unidos y China en la reducción de sus tensiones sin resolver las profundas diferencias estratégicas que mantienen a ambas potencias en competencia.
