Maru Campos apostó por Abbott, pero Texas cambió de manos; ahora toca sonreír y felicitar

Maru Campos apostó por Abbott, pero Texas cambió de manos; ahora toca sonreír y felicitar

La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, pasó de los encuentros y acuerdos con el republicano Greg Abbott a enviar felicitaciones a Gina Hinojosa, quien lo derrotó en las elecciones de Texas. La política fronteriza obliga a cambiar de interlocutor y mantener la sonrisa diplomática.

En política, las alianzas pueden cambiar de un día para otro, especialmente cuando las urnas modifican el escenario. Ese es el panorama que enfrenta la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien después de sostener acercamientos y construir una relación institucional con el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, ahora tendrá que sentarse a dialogar con una nueva administración.

Tras los resultados electorales del martes en Estados Unidos, Campos publicó un mensaje de felicitación dirigido a quienes encabezarán los estados fronterizos con México, incluida Gina Hinojosa, la demócrata que derrotó a Abbott y se convirtió en la primera mujer latina electa gobernadora de Texas.

El cambio no es menor para Chihuahua. Durante la administración de Abbott, la relación con Texas estuvo marcada por asuntos de comercio internacional, seguridad fronteriza y movilidad de mercancías, temas fundamentales para Ciudad Juárez y El Paso.

Uno de los encuentros más significativos ocurrió el 7 de mayo de 2025, cuando Campos viajó a Austin para reunirse con Abbott y funcionarios de su gabinete. Durante aquella visita, ambos gobiernos acordaron mantener la coordinación bilateral en desarrollo económico, seguridad fronteriza y migración.

Pero las urnas cambiaron el escenario. Hinojosa consiguió una victoria histórica que terminó con más de tres décadas de gobiernos republicanos en Texas, dejando fuera a quien buscaba un cuarto periodo al frente del estado.

Ahora, la gobernadora chihuahuense deberá construir una nueva relación con la futura administración demócrata. Y su primera señal llegó mediante una publicación en redes sociales, en la que felicitó a Hinojosa, Deb Haaland, Xavier Becerra y Katie Hobbs.

“Desde Chihuahua, les envío mi más sincera y calurosa felicitación”, escribió Campos, al expresar su disposición de colaborar en los asuntos que unen a las comunidades transfronterizas.

El mensaje contrasta con la fotografía política de mayo de 2025: entonces, Campos y Abbott aparecían juntos hablando de coordinación y acuerdos; hoy, el republicano prepara su salida y la mandataria chihuahuense extiende la mano a su sucesora.

La situación refleja una realidad de las relaciones internacionales: los acuerdos institucionales deben sobrevivir a los cambios de gobierno, independientemente de las afinidades políticas de sus protagonistas.

Para Chihuahua, particularmente para Ciudad Juárez, mantener una relación funcional con Texas resulta indispensable por el movimiento de mercancías, la industria maquiladora y los miles de cruces diarios entre ambas entidades.

Maru Campos se reunió con Abbott, construyó acuerdos con su gobierno y ahora tendrá que negociar con quien lo derrotó. En política, cuando las urnas cambian a los interlocutores, no queda más que sonreír, felicitar y volver a sentarse a la mesa.