Irán acepta retomar diálogo con Estados Unidos hoy en Pakistán
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El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, autorizó al equipo negociador de la república islámica a retomar una nueva ronda de conversaciones con Estados Unidos sobre un posible acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente, previstas para realizarse este martes en Islamabad, Pakistán, de acuerdo con una fuente citada por el medio estadounidense Axios.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno de Teherán no confirmó ni desmintió la información, mientras que Washington tampoco emitió una reacción oficial.
Las negociaciones buscan poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, una guerra que ha provocado miles de muertos —principalmente en Irán y Líbano— y ha generado un fuerte impacto en la economía global. El alto el fuego comenzó el pasado 8 de abril y está previsto que expire este miércoles.
JD Vance, en camino a Islamabad
Según Axios, dos fuentes señalaron que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, partirá esta mañana rumbo a Pakistán, mientras que un tercer informante aseguró que el funcionario viajó desde anoche para encabezar las conversaciones con Teherán.
A menos de 48 horas de la expiración del alto el fuego, este lunes prevaleció la incertidumbre en la región del golfo Pérsico. Irán sostuvo durante gran parte del día que aún evaluaba si participaría en la nueva ronda de negociaciones, mientras que la delegación estadounidense se mantenía lista para trasladarse a Islamabad.
La Casa Blanca aguardó todo el día una señal por parte de Teherán que confirmara el envío de su equipo negociador.
Una fuente con conocimiento del proceso explicó que Irán habría retrasado su decisión debido a presiones internas de la Guardia Revolucionaria, que exige una postura más firme: no habrá conversaciones sin el levantamiento del bloqueo estadounidense, según el reporte del medio.
Mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía instaron a las autoridades iraníes a concretar su asistencia a la mesa de diálogo.
“No tenemos un plan para la próxima ronda de negociaciones y no se ha tomado una decisión”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, quien además cuestionó la “seriedad” de Washington en el proceso diplomático.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que Teherán no negociará bajo “amenazas” y advirtió que el país se prepara para desarrollar nuevas capacidades militares en caso de que fracasen las conversaciones, según informó Al Jazeera. Añadió que el presidente Donald Trump intenta convertir el diálogo en una plataforma de rendición mediante sanciones y violaciones al alto el fuego.
El canciller iraní, Abbas Araqhchi, sostuvo que las “continuas violaciones de la tregua” por parte de Estados Unidos representan un obstáculo significativo para la diplomacia, postura que comunicó a su homólogo paquistaní, Ishaq Dar.
Altamente improbable, prórroga a la tregua
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que, si no se alcanza un acuerdo antes de que concluya el alto el fuego, “empezarán a explotar muchas bombas”. En declaraciones a Bloomberg News, consideró “altamente improbable” una extensión de la tregua de dos semanas.
Trump acusó a Teherán de violar el cese al fuego mediante ataques a buques en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por el que transita alrededor de 20 por ciento del comercio mundial de hidrocarburos. Aseguró no estar “bajo ninguna presión” para pactar con Irán y afirmó que un acuerdo podría alcanzarse “relativamente rápido”, incluso de manera inmediata.
Asimismo, rechazó que Israel lo hubiera convencido de intervenir militarmente, pese a versiones sobre la influencia del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la decisión de Washington.
En contraste, Trump agradeció al liderazgo iraní por el cierre del estrecho de Ormuz, al señalar que obligó a cientos de embarcaciones a redirigirse hacia puertos estadounidenses, principalmente en Texas, Luisiana y Alaska, para abastecerse de petróleo.
“A nadie le importa el pueblo”
En Teherán, donde los principales aeropuertos reabrieron por primera vez en semanas, la actividad cotidiana parecía retomar cierta normalidad, con cafeterías llenas y personas caminando por parques y ejercitándose.
No obstante, ciudadanos iraníes consultados por periodistas de AFP expresaron una percepción distinta. “Lo único que han demostrado 50 días de guerra es que a nadie le importa el pueblo iraní”, lamentó una científica de 30 años.
Saghar, una mujer iraní de 39 años que prefirió no revelar su apellido, aseguró que la población enfrenta una profunda desesperanza ante los efectos de la guerra y la represión interna. “No hay luz al final del túnel. La economía está fatal y están deteniendo a gente por nada”, afirmó.
Ante la posible confirmación de las conversaciones, Islamabad reforzó desde el domingo las medidas de seguridad, incluyendo cierres viales y el despliegue de barricadas.
El primer ciclo de diálogo se celebró el pasado 11 de abril, con la participación de funcionarios de alto nivel sin precedentes desde 1979, aunque concluyó sin avances significativos.
Las posturas de ambas partes siguen siendo opuestas, especialmente en torno al programa nuclear iraní. Mientras Trump afirma que Teherán aceptó entregar su uranio altamente enriquecido, Irán lo ha negado de manera categórica.
Al cierre de esta edición, Trump escribió en su red Truth Social que obtener el uranio iraní será un proceso “largo y difícil”, al asegurar que la llamada operación “Martillo de Medianoche” destruyó por completo las instalaciones nucleares.
Finalmente, Irán exigió la liberación de la tripulación de un buque carguero confiscado por Estados Unidos.