Lula afirma que Trump le aseguró que no planea invadir Cuba y se ofrece como mediador

Lula afirma que Trump le aseguró que no planea invadir Cuba y se ofrece como mediador

Tiempo de lectura: 4 min.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, le aseguró que no tiene intención de invadir Cuba, durante el encuentro que ambos sostuvieron este jueves en la Casa Blanca.

“Si la traducción fue correcta, me dijo que no piensa invadir a Cuba”, declaró Lula ante periodistas en la embajada de Brasil en Washington, tras una reunión de más de tres horas con Trump. El mandatario brasileño subrayó que dicha afirmación representa “una gran señal”.

“Eso fue lo que dijo y creo que es así”, insistió Lula, al destacar que el gobierno de La Habana busca “dialogar” y “encontrar una solución para poner fin a un bloqueo” que, aseguró, “nunca ha dejado a Cuba ser un país completo y libre desde la victoria de la revolución en 1959”.

En ese contexto, el presidente brasileño se mostró dispuesto a mediar entre Washington y La Habana. “Si él necesita ayuda para discutir la situación de Cuba, estoy completamente a disposición”, expresó, al referirse al prolongado embargo que calificó como “el bloqueo más largo de la historia de la humanidad”.

Lula puntualizó que su viaje a Estados Unidos tuvo como objetivo central abordar asuntos bilaterales que conciernen directamente a Brasil. Sus declaraciones se produjeron horas después de que el gobierno estadounidense anunciara sanciones contra una empresa controlada por el ejército cubano y su directora, así como contra una compañía minera. Hasta el cierre de esta edición, Trump no se había pronunciado públicamente sobre comentarios relacionados con Cuba tras su reunión con Lula.

Pese a sus diferencias ideológicas, ambos mandatarios se dijeron satisfechos con el encuentro. Lula descartó que el presidente estadounidense vaya a influir en las elecciones brasileñas previstas para octubre próximo. En plena campaña de reelección, el líder brasileño buscó con su visita despejar tensiones con Washington.

“Salgo muy, muy satisfecho de la reunión. Fue una reunión importante para Brasil y para Estados Unidos. Siempre creo que una fotografía vale mucho, ¿y vieron que el presidente Trump riendo es mejor que con cara seria?”, comentó Lula en conferencia de prensa, en alusión a imágenes difundidas en redes sociales donde ambos aparecen sonrientes.

El presidente brasileño añadió que incluso bromeó con Trump durante el encuentro. “Él aprendió que reír es muy bueno”, dijo entre risas.

Por su parte, Trump calificó a Lula como un presidente “muy dinámico” en un mensaje publicado en la red social Truth Social. “Hablamos de muchos temas, entre ellos el comercio y, concretamente, los aranceles. La reunión transcurrió muy bien”, escribió el mandatario estadounidense.

Lula reveló que propuso a Trump un plazo de 30 días para resolver las diferencias comerciales entre ambos países, particularmente en materia de aranceles. La disputa se intensificó en julio del año pasado, cuando Estados Unidos impuso tarifas de hasta 50 por ciento a diversos productos brasileños, bajo el argumento de un desequilibrio comercial y como represalia por el proceso judicial que enfrentaba entonces el ex presidente Jair Bolsonaro.

La visita de Lula a la Casa Blanca, que incluyó un almuerzo oficial, se extendió por más de dos horas. Durante el encuentro, ambos líderes abordaron temas como el comercio bilateral, los minerales críticos y la cooperación en el combate al crimen organizado.

Estados Unidos y Brasil firmaron en abril un acuerdo para fortalecer la lucha contra el tráfico de armas y drogas, lo que incluye el intercambio de información y el uso de revisiones con rayos X en contenedores que se envían desde territorio estadounidense hacia Brasil.

Trump ha hecho del combate al llamado “narcoterrorismo” una de las prioridades de su segundo mandato, al designar a varios cárteles como organizaciones terroristas extranjeras. En ese marco, Lula informó que propuso la creación de un grupo de trabajo que involucre a todos los países de América Latina para enfrentar de manera conjunta esa amenaza.