“Mamá, me salvaste la vida”: padres de niño atacado por husky narran el dolor que vive su hijo y anuncian acciones legales
Los padres del menor de cinco años que fue atacado por una perrita husky durante un evento público en Ciudad Juárez rompieron el silencio y compartieron el difícil proceso físico y emocional que enfrenta su hijo tras la agresión, al tiempo que confirmaron que buscarán una reparación integral del daño por la vía legal.
Durante una conferencia de prensa, Yair Montemayor y su esposa relataron los momentos de angustia que han vivido desde el ataque, asegurando que las consecuencias para el niño van mucho más allá de las heridas visibles.
“Lo último que me dijo ayer fue: ‘Mamá, muchas gracias porque metiste la mano en el hocico de la perrita porque me salvaste la vida’”, narró la madre entre lágrimas, al explicar que el menor está plenamente consciente de lo ocurrido y sigue afectado por la experiencia.
Los padres señalaron que el niño sufrió heridas de consideración en el rostro, lesiones dentro de la boca, la pérdida de una pieza dental y un proceso de recuperación que ha incluido hospitalización, antibióticos intravenosos y vacunas antirrábicas debido a que el propietario del animal no pudo acreditar que el esquema de vacunación estuviera vigente.
Según explicaron, el menor pasó varios días sin poder abrir completamente los ojos debido a la inflamación provocada por las lesiones y posteriormente presentó una infección en una de las heridas más graves.
Además del dolor físico, la familia advirtió que existen posibles secuelas emocionales que deberán ser evaluadas por especialistas una vez que concluya la etapa más crítica de su recuperación.
Yair Montemayor lamentó que algunas personas hayan intentado minimizar el incidente y afirmó que los informes médicos entregados a las autoridades confirman que no se trató de un simple rasguño.
“No fue un cabezazo, no fue un golpe. Fue una mordida que dejó heridas profundas, pérdida de una pieza dental y consecuencias que todavía estamos enfrentando”, expresó.
El padre también pidió evitar la revictimización del menor, señalando que su hijo no desea seguir hablando públicamente del tema y que la exposición mediática ha sido difícil para él.
Respecto a las acciones legales, la familia informó que buscará una reparación integral del daño, la cual incluye los gastos médicos ya realizados, los tratamientos futuros, la atención psicológica que pudiera requerir el menor y las medidas necesarias para evitar que un hecho similar vuelva a ocurrir.
Sin embargo, dejaron en claro que su objetivo no es que la perrita sea sacrificada ni que el propietario sea encarcelado.
“A nuestro hijo de nada le ayuda una perrita sacrificada ni un dueño en la cárcel. Lo que queremos es que se haga conciencia de lo que pasó y que se actúe conforme a la ley”, manifestó Montemayor.
Los padres insistieron en que el caso debe servir para generar mayor responsabilidad entre los propietarios de mascotas, especialmente cuando son llevadas a eventos masivos con una gran concentración de personas.
Mientras tanto, el menor permanece bajo vigilancia médica y continúa su proceso de recuperación acompañado por su familia, que asegura que la prioridad en este momento es devolverle la tranquilidad y ayudarlo a retomar su vida normal.