Torre Centinela, “capricho” de Maru Campos, entre injerencia de EU, opacidad y corrupción

Torre Centinela, “capricho” de Maru Campos, entre injerencia de EU, opacidad y corrupción

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La construcción del edificio de 20 pisos en Ciudad Juárez, asignada a una empresa israelí por 4.7 mil millones de pesos, lleva más de dos años de retraso, pero no es la única controversia que enfrenta luego de que quedó al descubierto la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua, donde el PAN ya comenzó a tejer alianzas para frenar el avance de Morena rumbo a la elección de 2027 para gobernador. 

La construcción de la Torre Centinela en Ciudad Juárez, uno de los proyectos insignia del gobierno de Maru Campos, ha desatado una creciente polémica por presuntas irregularidades, falta de transparencia y señalamientos de injerencia extranjera en su implementación.

El complejo, concebido como el eje central de la estrategia de seguridad estatal, busca integrar tecnología de vigilancia avanzada, inteligencia artificial y centros de monitoreo. Sin embargo, críticos del proyecto lo califican como un “capricho” político, al considerar que su elevado costo no corresponde con resultados claros en materia de seguridad.

Uno de los puntos más controvertidos es la supuesta participación de empresas y organismos vinculados a Estados Unidos en el desarrollo tecnológico del proyecto. Aunque el gobierno estatal ha defendido estas colaboraciones como parte de la cooperación binacional en seguridad, analistas advierten que esto podría implicar riesgos en el manejo de datos sensibles y soberanía tecnológica.

A la par, organizaciones civiles y actores políticos han señalado una notable opacidad en los contratos y procesos de adjudicación, denunciando la falta de información pública detallada sobre los costos reales, proveedores y condiciones del proyecto. Estas críticas han fortalecido la percepción de posibles actos de corrupción o favoritismo en la asignación de recursos.

Además, especialistas en seguridad cuestionan si la Torre Centinela realmente atenderá las causas estructurales de la violencia en la región, o si se trata de una apuesta excesiva por la vigilancia tecnológica sin un enfoque integral.

Mientras continúan los cuestionamientos, el gobierno estatal mantiene su postura de que el proyecto será clave para modernizar la seguridad en Chihuahua. No obstante, el debate público sigue creciendo en torno a si la Torre Centinela representa una solución efectiva o un símbolo de gasto excesivo, falta de transparencia y decisiones controvertidas en la administración estatal.