Inflación bajó a 3.10% en primera quincena de julio, su menor nivel desde diciembre de 2020

Inflación bajó a 3.10% en primera quincena de julio, su menor nivel desde diciembre de 2020

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La inflación en México continuó mostrando señales de moderación al ubicarse en 3.10% anual durante la primera quincena de julio, su nivel más bajo desde diciembre de 2020. Con este resultado, el aumento de los precios se mantuvo dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México y reforzó las expectativas de estabilidad para la economía nacional.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento quincenal de apenas 0.07%, mientras que la inflación anual acumuló su octava quincena consecutiva de desaceleración. El dato también se ubicó ligeramente por debajo de las previsiones de analistas, que esperaban una tasa cercana a 3.12%.

La reducción de la inflación estuvo impulsada principalmente por la disminución en los precios de diversos productos agropecuarios y alimentos frescos. Entre los artículos que más contribuyeron a contener el aumento del costo de vida destacó el jitomate, cuyo precio cayó más de 13% en comparación con la quincena anterior. También registraron descensos el chile serrano, el aguacate, el tomate verde y el gas doméstico LP.

Los especialistas señalaron que la caída en frutas y verduras permitió compensar las presiones observadas en otros rubros, particularmente en servicios relacionados con las vacaciones de verano. Productos y servicios como transporte aéreo, paquetes turísticos, restaurantes y algunos servicios educativos continuaron registrando incrementos de precio durante el periodo.

A pesar de la mejoría en la inflación general, el componente subyacente, considerado uno de los principales indicadores para medir la tendencia de largo plazo de los precios, mostró un ligero repunte y se ubicó en 3.95% anual. Este comportamiento mantiene la atención de los analistas y de las autoridades monetarias, ya que refleja que algunos sectores de la economía continúan enfrentando presiones inflacionarias.

La cifra representa un avance importante para la economía mexicana, ya que acerca la inflación al objetivo permanente de 3% establecido por el Banco de México. No obstante, expertos consideran que todavía será necesario observar la evolución de los precios durante los próximos meses para confirmar que la desaceleración es sostenible y que no existen factores externos capaces de revertir la tendencia.

Con este resultado, los consumidores mexicanos reciben un respiro después de varios años marcados por incrementos significativos en alimentos, energía y servicios. La evolución favorable de los indicadores refuerza la percepción de una mayor estabilidad económica, aunque persisten desafíos relacionados con los costos de algunos servicios y la incertidumbre derivada del entorno internacional.