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Día Internacional del Hombre: la fecha que existe… aunque casi nadie lo recuerde

Día Internacional del Hombre: la fecha que existe… aunque casi nadie lo recuerde

Cada 19 de noviembre se celebra el Día Internacional del Hombre, una fecha real, oficial y con objetivos bastante importantes… aunque, seamos sinceros, pasa tan desapercibida que muchos se enteran el mismo día gracias a algún meme o porque alguien lo menciona de casualidad.

A diferencia del Día de la Madre, que paraliza ciudades; del Día de la Mujer, que mueve agendas completas; o del Día del Niño, que llena las redes de dulces y globos, el Día del Hombre suele llegar sin flores, sin regalos y sin mañanitas. Pero existe, y tiene un propósito que vale la pena recordar.

La conmemoración nació en 1999 en Trinidad y Tobago, impulsada por el doctor Jerome Teelucksingh, y hoy se reconoce en más de 90 países, incluido México. Su objetivo no es competir con ninguna otra fecha, sino abrir conversación sobre temas que también importan: la salud física, mental y emocional de los hombres.

Y es que, aunque muchas veces se diga que “los hombres no lloran”, la realidad es que enfrentan grandes desafíos: mayores índices de suicidio, diagnósticos tardíos de cáncer de próstata y testicular, y menos probabilidades de buscar ayuda profesional cuando atraviesan depresión, ansiedad o situaciones de estrés.

En México, universidades, instituciones y organizaciones han comenzado a dar más fuerza a esta fecha con campañas para promover la salud masculina, la paternidad activa y nuevas formas de vivir la masculinidad lejos de estereotipos.

El Día Internacional del Hombre propone una masculinidad más sana, abierta y humana. No se trata de aplausos ni regalos, sino de reconocer que ellos también necesitan espacios para hablar, cuidarse y pedir ayuda.

Así que sí: el Día del Hombre existe. Tal vez no tenga mariachis, festivales escolares ni promociones en tiendas, pero deja un mensaje importante: también es válido que los hombres se cuiden, se expresen y se reconozcan. Y eso, aunque pase casi en silencio, merece celebrarse.