Madrid se convierte en el nuevo set de Woody Allen: la capital española apuesta por el cine para conquistar el mundo

Madrid se convierte en el nuevo set de Woody Allen: la capital española apuesta por el cine para conquistar el mundo

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Woody Allen está rodando en las calles de Madrid su película número 51, un proyecto con el que la capital española busca consolidarse como uno de los grandes polos del cine internacional y atraer más turismo e inversión.

A sus 90 años, el cineasta neoyorquino comenzó la filmación el 5 de octubre, con el respaldo económico del Ayuntamiento de Madrid y del gobierno regional. En los últimos días, decenas de curiosos se han reunido en el centro de la ciudad, donde algunas calles fueron cerradas, para intentar ver al director en plena grabación.

Madrid, protagonista de la historia

La película es una comedia contemporánea que se rodará íntegramente en la Comunidad de Madrid. Su título provisional es WASP 2026, pero el nombre definitivo deberá incluir obligatoriamente la palabra “Madrid”, como ocurrió con otras películas de Allen dedicadas a ciudades europeas.

El director explicó que siempre ha considerado a Madrid una ciudad “muy elegante y muy hermosa”, ideal para la atmósfera diplomática que buscaba para la historia. También dijo que las ciudades europeas le parecen exóticas por sus grandes bulevares, sus calles arboladas y su arquitectura antigua.

El rodaje durará alrededor de seis semanas y abarcará más de 30 localizaciones, sobre todo en los distritos de Centro, Retiro y Salamanca. También habrá escenas en Aranjuez, con sus jardines y su Palacio Real.

Un reparto internacional con talento español

El elenco está encabezado por Alexi Wasser, Jemima Kirke, conocida por la serie Girls, el actor español Peter Vives, Marton Csokas y Jakob Oftebro.

A ellos se suman más de 50 actores españoles, entre ellos Jordi Mollà y Paloma Bloyd, además de unos 700 extras y un equipo técnico de más de 370 personas, en su mayoría español. Entre los nombres destacados figuran la diseñadora de vestuario Sonia Grande y el director de fotografía José Luis Alcaine.

La producción está a cargo de Wanda Visión y Gravier Productions, la compañía del propio Allen.

Tres millones de euros públicos

El proyecto tiene un presupuesto cercano a los 12 millones de euros. De esa cantidad, 3 millones provienen de fondos públicos: 1.5 millones del Ayuntamiento de Madrid y otros 1.5 millones de la Comunidad de Madrid.

Las autoridades defienden la inversión como una estrategia de promoción turística. Según el Ayuntamiento, la película generará cerca de 1,200 empleos directos y alrededor de 2,300 indirectos, y la mayor parte del presupuesto se gastará en la ciudad.

El acuerdo también establece condiciones: que Madrid aparezca de forma reconocible en pantalla y en el tráiler, y que la película se presente en un festival internacional.

Woody Allen filma en Madrid su nueva película con apoyo del Ayuntamiento de la capital española
(THOMAS COEX/AFP)

Una apuesta por el turismo de pantalla

La industria audiovisual representa el 2.2% del PIB de la región madrileña, donde en 2025 se realizaron unos 2,100 rodajes. La ciudad, que en los últimos años ha recibido grandes eventos como un Gran Premio de Fórmula 1 y conciertos de estrellas internacionales, ve en Allen una forma de proyectar su imagen ante el mundo.

La idea es repetir el efecto de películas como Vicky Cristina Barcelona (2008), que mostró Barcelona al público internacional y le valió a Penélope Cruz el Oscar a Mejor Actriz de Reparto, o Medianoche en París (2011).

Entre el entusiasmo y la polémica

El proyecto también ha generado críticas. Algunos sectores cuestionan el uso de dinero público para una producción internacional, en medio del debate sobre el acceso a la vivienda en la capital.

Además, el rodaje ocurre en un contexto en el que Allen ha quedado al margen de buena parte de la industria estadounidense, tras las acusaciones de abuso sexual formuladas por su hija adoptiva Dylan Farrow. El director siempre las ha negado y nunca fue procesado por la justicia.

Un cineasta enamorado de Madrid

Durante su estancia, Allen también visitó el Museo del Prado, donde recorrió obras de Murillo, El Greco, Velázquez y Goya. Tras la visita, aseguró que, aunque vive en Nueva York, nunca había visto un museo como ese y lo describió como “un banquete”.

Con este rodaje, Madrid suma a uno de los directores más reconocidos del cine a su estrategia para convertirse en un escenario de referencia mundial, mientras Woody Allen agrega una nueva ciudad europea a su larga carrera.