Petróleo supera los 100 dólares por escalada bélica en Medio Oriente; mercados reaccionan con alta volatilidad

Petróleo supera los 100 dólares por escalada bélica en Medio Oriente; mercados reaccionan con alta volatilidad

Los reportes de bombardeos de Israel contra depósitos petroleros en Irán intensificaron la tensión en Medio Oriente y provocaron un fuerte repunte en los precios del petróleo en los mercados internacionales. Este lunes, el energético registró alzas superiores al 15 por ciento en los mercados asiáticos, superando nuevamente la barrera de los 100 dólares por barril y generando una mayor demanda de activos considerados refugio, como el dólar.

La escalada del conflicto ha colocado al gas y al petróleo en el centro de la atención de los mercados financieros, que inician la semana con alta volatilidad en bolsas, materias primas y divisas ante la incertidumbre sobre la duración y el alcance de la guerra.

El barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, subió 27.89 por ciento para cotizar en 115.91 dólares, su nivel más alto desde 2022. Por su parte, el Brent del Mar del Norte avanzó 25.22 por ciento y se ubicó en 116.10 dólares por barril, alcanzando también máximos no vistos desde ese mismo año y prácticamente igualando el precio del WTI.

A la tensión geopolítica se suma la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del suministro energético mundial. En el décimo día del conflicto en Medio Oriente, la falta de un calendario claro para la normalización de la situación ha impulsado los precios del petróleo a niveles que no se registraban desde hace casi cuatro años.

La barrera de los 100 dólares por barril de petróleo —así como los 100 euros por megavatio-hora en el caso del gas— no se observaba desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. Tan sólo en la última semana, el WTI acumula un incremento de 64.05 por ciento, mientras que el Brent registra una ganancia de 51.07 por ciento.

En Europa, los futuros del gas natural de referencia —los contratos holandeses con vencimiento el próximo mes— subieron 8.53 por ciento, alcanzando los 50.65 euros por megavatio-hora. En Estados Unidos, el gas natural también registró un incremento de 8.82 por ciento, cotizando en 3.467 dólares por millón de BTU.

Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base, explicó que la tendencia al alza en los precios de los energéticos responde a la prolongación del conflicto. “El precio del petróleo y de la gasolina siguen subiendo mientras continúen los bombardeos, lo que compromete cada vez más la oferta energética a nivel global. Ya no se trata de una guerra de unos cuantos días, sino de un conflicto que podría prolongarse durante meses”, señaló.

Aumenta aversión al riesgo

La incertidumbre internacional también impactó a los mercados cambiarios. El peso mexicano superó la barrera de los 18 pesos por dólar, niveles que no se observaban desde principios de año. En operaciones internacionales, la moneda mexicana se depreció 1.31 por ciento frente al dólar, cotizando alrededor de 18.0065 pesos por unidad, aunque en algunos momentos volvió a situarse cerca de los 17.98 pesos.

El fortalecimiento del dólar refleja el incremento en la aversión al riesgo entre los inversionistas. El índice DXY, que mide el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas internacionales, subió 0.58 por ciento hasta las 99.550 unidades.

Las bolsas asiáticas también registraron fuertes pérdidas. El índice Nikkei de Japón cayó 6.63 por ciento, mientras que el Kospi de Corea del Sur retrocedió 7.77 por ciento. En tanto, los futuros de Wall Street anticipaban una apertura negativa, con descensos superiores al 2 por ciento.

El actual escenario revive temores de una nueva crisis energética global, similar a la registrada tras la pandemia de covid-19 y la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, eventos que desencadenaron la mayor ola inflacionaria en cuatro décadas.

Ante ese contexto, los bancos centrales elevaron agresivamente las tasas de interés para contener la inflación. Aunque posteriormente han comenzado a flexibilizar su política monetaria, los niveles inflacionarios —especialmente en Estados Unidos— siguen mostrando resistencia a disminuir con rapidez.

En este entorno de incertidumbre, los inversionistas han reforzado su preferencia por el dólar. Incluso el oro, tradicional activo de refugio, registró una caída de 1.16 por ciento para cotizar en 5 mil 99.34 dólares. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió y se ubicó en 4.212 por ciento.